Ya
hemos hablado anteriormente de lo que hay que empezar a hacer cuando unos se
plantea abandonar el tabaco. Podéis verlo aquí. Hoy, vamos a tratar como
afrontar ese primer día sin fumar: el día D.
El
día D es un día importante y difícil, por lo que hay que armarse de valor y fuerza.
Debes evitar pensar que no volverás a
fumar nunca más. Simplemente decide que hoy no fumarás y respeta esta decisión
cada vez que tengas ganas de encender un cigarrillo. ¡Preocúpate sólo de hoy!
El
día antes, debes vaciar la casa de tabaco y ceniceros, mecheros, cerillas y en
definitiva todo lo que te recuerde al acto de fumar. Debemos crear un ambiente
limpio y fresco.
Ese
mismo día, debes de acudir a la compra con el objetivo de
comprar mucha fruta y verdura, ya que será fundamental en la dieta de los
primeros días sin fumar, aumentar su consumo.
El
día D, levántate media hora antes de lo habitual y comienza el día con una
buena ducha, terminando ésta con agua fría.
Desayuna
en un lugar distinto al habitual y de momento olvídate del café. Toma un buen
zumo natural cargado de vitaminas y sal a hacer algo de ejercicio al aire libre
antes de comenzar tu rutina diaria.
Debes
cambiar un poco tu vida diaria en cuanto a hábitos: levántate de la mesa nada más
comer, si solías fumar mientras hablabas por teléfono entretén tus manos con un
bolígrafo o papeles, sal todos los días a hacer ejercicio, etc.
Es
fundamental el abundante consumo de frutas, verduras y agua durante los
primeros días. Evita el café y las bebidas excitantes y gaseosas. Si además
padeces insomnio olvídate por completo de la cafeína y toma infusiones
relajantes en su lugar.
Mantente
ocupado la mayor parte del tiempo: lee revistas y libros, acude al cine o a la
biblioteca, practica algún deporte nuevo que te ocupe el tiempo, haz bricolaje
que mantenga tus manos ocupadas, manualidades, etc.
Si aparece un deseo
muy fuerte de fumar, tienes que saber que cede en poco minutos y
que con el tiempo será cada vez menos intenso y frecuente. Piensa en otra cosa
y recuerda los motivos por los que quieres dejar de fumar.
Los primeros días tras dejar de fumar puedes experimentar
diversas sensaciones, incluso ocasionalmente unas intensas ganas de fumar,
produciéndote ansiedad y tensión. Pon en práctica alguna técnica de relajación
para los momentos de dificultad. Mira el reloj y mientras te relajas espera que
pase un minuto.
Evita las situaciones difíciles. Comparte con tus amigos
que estás dejando de fumar para evitar que ellos lo hagan en tu presencia. Si
estás de mal humor o triste, no te dejes arrastrar por pensamientos negativos.
Reconoce que la adicción es la que intenta vencerte y recuerda que tú puedes más que un cigarrillo.
Cumple el tratamiento farmacológico, en caso de que lo tengas,
tal y como te han indicado médico y/o enfermera. Los chicles de nicotina no sor
chicles normales y debes entrenarte en su consumo.
Recuerda que es esencial la abstinencia total, el no fumar
absolutamente nada. Así que no cedas nunca, ni siquiera por un solo cigarrillo,
ni por una sola calada, ya que ése es el origen de la recaída. Hay que evitar
las falsas seguridades como el “por uno no pasa nada”. La sensación de poder
con ello es mucho más gratificante, te lo digo por experiencia.
Foto: photo credit: <a href="http://www.flickr.com/photos/smb_flickr/3019521761/">. SantiMB .</a> via <a href="http://photopin.com">photopin</a> <a href="http://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/2.0/">cc</a>
Es la mejor explicación de como dejar de fumar que he visto, espero que le sirva a mucha gente.
ResponderEliminarPues con ese objetivo se hace, por lo menos para que la gente vaya pensando en dejarlo. porque poder, se puede, verdad? jajaja
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